Cayendo, sin remedio alguno, sin indicios de parada.
¿Por qué eres capaz de amar a una persona y olvidarla a los dos meses? se supone que si realmente lo quieres ese sentimiento debería seguir estando ahí por mucho tiempo que pasase.
Quiero volver a sentir esa sensación de alegría al ver que despunta el sol de un nuevo día y no la tristeza que esto me provoca, otro día más en el mismo sitio, conmigo misma.
Levantarme con la esperanza de ver una sonrisa suya cada mañana, esos ojos, esa boca, su voz.
(Salto en el tiempo)
Habiendo pasado mas o menos dos meses desde que empecé a escribir esta entrada, me he dado cuenta de que no es bueno ver las cosas tan negras y que aunque sea tarde, las nubes desaparecen y dejan el cielo un poquito más despejado.
Merece la pena empezar a vivir e intentar las cosas una vez más. Al final he acabado encontrado a alguien, más bien ese alguien me ha encontrado a mí, por quién no debo cerrarme en banda y negar toda capacidad de sentimiento.
Todo el dolor no ha desaparecido, obviamente, pero intento olvidar las cosas porque recordando el pasado contínuamente no hago me nada bien.
Esa persona por la que en tan poquitos días he vuelto a creer en algo que estaba muerto y más que enterrado. Eso sí, totalemente inesperado, después de conocerlo de toda la vida y no saber nada de él, nunca me hubiese imaginado el final.
El amor puede ser lo más bontio del mundo cuando todo va bien, cuando es nuevo, cuando no está desgastado, pero poco a poco, por lo menos el mío, se fue corrompiendo desde fuera y acabamos destrozándolo nosotros mismos desde dentro. Cuando te alejas de esa persona, ves realmente cómo es o cómo intenta ser, porque las cosas cambian mucho y más si el final no es ni un ápice agradable.
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