Lo que no te mata te hace más fuerte, efectivamente. Aprendemos de todo lo que nos pasa en la vida y cada vez somos mucho más fuertes, aunque no lo sepamos, aunque no lo creamos. Únicamente mostraremos nuestra valentía cuando el momento lo requiera, sólo cuando sea estrictamente necesario. Cuando llegue ese momento descubriremos la capacidad de salir adelante.
Cuando alguien a quién amas se va, para no volver, eres tú y solamente tú quién puede seguir sin esa persona. No basta con que los demás te digan esto as así o de esta otra forma, siempre acabarás encontrando la manera de superarlo, con el paso del tiempo, con el paso de tu tiempo. adelante. A unos les cuesta más, a otros menos, pero es que nadie somos iguales.
Cuando debes afrontar una situación nueva, totalmente desconocida para ti, tú solo lo harás. Quizá te apoyes en personas cercanas o no tanto pero, al fin y al cabo, es uno mismo quién sigue y decide tirar y dejar a un lado los miedos que le frenan y que, seguramente, le evite ver muchas oportunidades de ser feliz que la vida le pueda brindar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario